Sonreír en medio de una reunión, compartir con amigos o disfrutar una comida favorita son acciones cotidianas que pocas veces imaginamos perder. Sin embargo, para pacientes con alteraciones mandibulares severas derivadas de tumores, estas actividades pueden convertirse en un verdadero desafío físico y emocional.
Debido a la complejidad anatómica del caso y a las limitaciones del injerto óseo previo, Esneider no había encontrado una alternativa reconstructiva viable. Sin embargo, desde el servicio de cirugía maxilofacial del Hospital Alma Máter se diseñó una estrategia altamente especializada para devolverle tanto la funcionalidad como la confianza para volver a sonreír.
“Rehabilitar una mandíbula completa con este nivel de afectación representa un enorme reto quirúrgico y reconstructivo. El tamaño y las características del injerto óseo impedían utilizar técnicas convencionales de implantología, por lo que fue necesario planear un procedimiento personalizado, apoyado en tecnología avanzada y en el trabajo articulado de varias especialidades”, explica el doctor Omar Ruge, especialista en cirugía maxilofacial del Hospital Alma Máter.
El proceso inició con la planeación digital y el diseño a medida de una estructura preprotésica de titanio, fabricada en Alemania, la cual fue sometida previamente a pruebas biomecánicas y análisis de elementos finitos para garantizar su precisión, resistencia y adaptación anatómica. Con la participación de ingenieros de este país, la prótesis fue puesta a prueba para garantizar un resultado optimo.
“El uso de esta tecnología, junto con la calidad de los materiales y la complejidad reconstructiva del procedimiento, convierten este caso en un hito médico. Con orgullo podemos afirmar que el Hospital Alma Máter realizó la primera cirugía maxilofacial en Colombia con implante de titanio preprotésico sobre un injerto microvascularizado de peroné en mandíbula”, destaca el doctor Ruge.
Más allá de la complejidad quirúrgica y del avance tecnológico, este procedimiento representa una nueva oportunidad de vida para un paciente que recuperó su seguridad, funcionalidad y calidad de vida. Un resultado que refleja cómo la innovación médica, el trabajo interdisciplinario y la humanización de la atención pueden transformar historias y devolver sonrisas.