
Tu cerebro necesita del sueño para recuperarse, consolidar recuerdos, mejorar el aprendizaje, aumentar la concentración, la creatividad y la claridad mental, además, el sueño profundo repara tejidos, músculos y células.
Cuando duermes mal, el cerebro reacciona más al estrés, aumenta la irritabilidad, ansiedad y cambios de humor.
La falta de sueño reduce los reflejos y la productividad, dormir bien es tan importante como comer sano y hacer ejercicio, es una necesidad para que tu mente y cuerpo funcionen bien.

Recomendaciones
Crea una rutina de sueño
Acuéstate y despiértate a la misma hora.
Prepara un ambiente ideal para dormir
Preferiblemente un lugar oscuro (o usar tapa ojos), cama cómoda y almohadas que se adapten a ti.
Cuida lo que consumes
Evita el café o bebidas energizantes antes de dormir, limita el alcohol (aunque de sueño, empeora la calidad del descanso), cena con alimentos ligeros y al menos 2-3 horas antes de acostarse.
Realiza una actividad de relajación
Lee un poco, haz estiramientos suaves, respiraciones profundas (inhalar 4 segundos y exhalar 6), dúchate con agua tibia, medita o escribe en una libreta tus preocupaciones o tareas del día siguiente.
Si llevas varias semanas con insomnio o excesiva somnolencia en el día es importante que consultes con un médico.






